El niño de Trastalleres recuerda cómo la fe de su madre en su talento

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Desde pequeño, la música ha sido “el derrotero” de la vida de Andy Montañez.

En sus más de seis décadas en el quehacer artístico, su cómplice desde el primer día ha sido su madre, Celina Rodríguez, de 101 años.

“Ese don lo trae desde el vientre mío. Cuando era pequeñito ya yo sabía que él iba a cantar. Cuando estaba en sexto grado lo llevé (al programa de radio de Rafael) Quiñones Vidal, iba sin prisa y nos sentábamos a esperar. Había unos cuantos, allí estaban Chucho (Avellanet), Danny (Rivera), pero el que salió triunfante en verdad fue este, don Andy Montañez. Imagínate yo, tan contenta con mi hijo, iba con él para donde quiera”, rememoró doña Celina, orgullosa de su primogénito.

“Con esa alegría tan grande yo recibí (la noticia) cuando me dijeron de tantos jovencitos que había: ‘El niño de Trastalleres es el ganador’”, recordó quien tuvo 18 hijos.

En cuanto a si le debe su carrera a su progenitora, el intérprete dijo “yo creo que tenía la vocación de cantar, pero fui de la mano de ella a los programas de radio”.

“Él se ha atrevido a decirme: ‘Mami, vamos a hacer un disco pa’ la familia’. ¿Yo canto?”, le cuestionó a su hijo. “Tú cantas bien”, comentó riendo el artista, previo a ambos entonar ante la cámara de EL VOCERO la primera estrofa del tema Cariño verdad, que interpretó en el espacio radial de Quiñones Vidal.

No obstante, todo parece indicar que la vena artística la heredó de su padre, Andrés, quien cantaba tangos, boleros y danza.

Precisamente, lo que Andy comenzó cantando en la adolescencia fueron boleros, con sus amigos Pachequito y Pucho, en el trío que llamaron Los Duendes.

“Tendría como 14 o 15 años, dábamos serenatas a las muchachas. Ahí empecé. Lo más que me gustaba y me siguen gustando, son los boleros”, enfatizó.

Entonces, recomendado por Sammy Ayala (integrante de Cortijo y su Combo) pasó a cantar salsa en El Gran Combo de Puerto Rico, cuyo director Rafael Ithier lo buscó en el barrio y lo llevó a hacerle una prueba en WKAQ.

“Ese fue mi empezar a caminar en la cuestión de la salsa y Rafael Ithier, mi compadre, fue el que me ayudó y me llevó”, precisó.

Tras 15 años y 37 discos con Los Mulatos del sabor, en 1977 saltó a la orquesta Dimensión Latina, en sustitución de Oscar D’León. Luego se unió a la Puerto Rico All Stars.

Sus cuatro décadas como solista

Más tarde, en 1981 emprendió vuelo como solista con la producción discográfica Salsa con caché.

“Es un sueño que uno tiene de hacer su propio grupo, y me decidí a tirarme como solista. Después integro a mis hijos, a Harold, Andicito-ya fallecido- y Liza, y formamos la dinastía Montañez”, expresó el artista de 79 años.

Precisamente, sus familiares siempre han sido su soporte.

“Siento el apoyo de mi familia y espero no defraudarla, ni a Puerto Rico”, afirmó.

Las canciones preferidas de su repertorio y que “tengo que cantar siempre”, son Las hojas blancas, La muerte, Julia y A mi manera, que interpretó junto a Pellín Rodríguez.

Sin arrepentimientos

De otro lado, negó arrepentirse de alguna cosa a lo largo de su trayecto.

“No, no tengo nada de que arrepentirme”, puntualizó.

El arte musical no ha sido todo en su recorrido. También se adentró en el cine venezolano, en las películas La boda, donde debutó como actor en los años 80; y posteriormente cantó en El atentado y en Cien años de perdón. Además, fue parte del elenco de la pieza teatral Lo mejor está por venir.

“Siento que puedo ofrecer algo porque me gusta la actuación y cantar, sobre todo. Pero me gustaría volver a actuar. La comedia me gusta”, reconoció.

Entre tanto, buscaría el apoyo de su esposa Xiomara Acuña, para hacer un libro autobiográfico porque considera no tiene la habilidad de escribir.

“(Contaría) mis vivencias de joven, junto a compañeros como Danny (Rivera), Ismael Miranda, Sammy (Marrero), Cheo Feliciano y con Ismael Rivera, aunque no canté con él, pero los recuerdos. Sería rico escribir algo así”,

Montañez apreciaría ser recordado en su tierra y a nivel internacional: “Como creo que soy, lo más sincero posible y por el cariño que le he brindado a todo el mundo”.

Respecto a si está en deuda con el público o si le resta algo por hacer, manifestó “seguir cantando, brindando mi música y pedirle al Creador que me dé fuerza y salud para continuar”.

Por lo pronto, no proyecta grabar un álbum, pero sí retomar sus presentaciones fuera de la Isla. Mientras esto se concreta, repasará su trayectoria musical este domingo, cuando se reencontrará con sus admiradores en el concierto El Niño de Trastalleres, en el Centro de Bellas Artes de Santurce.

“Va a ser como un recorrer de lo que ha sido mi tiempo en la música. Ir hacia atrás, cantar canciones que hice hace mucho tiempo, las más recientes y disfrutar con la gente, que se sienta que está acompañada de un hermano”, indicó.

Este será su primer show en la Isla desde la paralización de los espectáculos en 2020, por la pandemia del covid-19. Como es la norma, en primera fila estará doña Celina, su eterna fanática.

 

Elvocero

 

 

 

 

 

 

 

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