Voy a continuar haciendo música, grabando, escribiendo y viajando con la banda

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Según Blades la salsa se cansó a sí misma, con la repetición de las mismas canciones, arreglos y la ausencia de originalidad. «Los abusos de la Fania hicieron que los mejores compositores y arreglistas decidieran no trabajar más con ellos. La calidad fue en descenso, las regalías a sus artistas no se pagaban y poco a poco se fueron cerrando las puertas de la creatividad y del entusiasmo», afirmó.

Para el artista, esto causó todo el declive de un tipo de música que era el rey hace unos años. «Luego de un período de respiro, apareció la salsa romántica, pero todo sonaba igual y eso le abrió las puertas al reguetón«, contó.

El intérprete de «Pedro Navaja» cuenta que una vez le preguntó a su amigo Réne Pérez, conocido como Residente por qué no había preferido la salsa como medio de expresión y su respuesta lo sorprendió. Eso se debió a que él le dijo que no podía sostener melodías permanentemente.

«Creo que el reguetón apela de forma visceral al libido de los adolescentes, las letras de contenido erótico encuentran un eco natural en esa edad, los videos reafirman la época del selfie, del yo, yo. Mientras, la salsa presenta un formato más adulto, más sofisticado. Se tiene que saber cantar con afinación, para bailar hay que entender la clave, todo es mucho más complejo. El reguetón, por su lado, es la salida, el escape rebelde que encuentra en la monotonía rítmica y en la no complejidad armónica una explicación existencial», comentó

¿Qué experiencias sacaste de tu campaña presidencial y de tus años como Ministro de Turismo de Panamá?

Como encargado del turismo en Panamá dediqué cinco años de mi vida exclusivamente a mi país, a mi pueblo, a mis convicciones y palabras. Durante ese periodo no hice películas, ni giras, ni publiqué discos como en años anteriores. La experiencia de servicio al país me hizo menos egoísta, mejor persona, afirmé mi espiritualidad, me hizo más solidario y mejor informado sobre mi pueblo y mi patria. Me demostró que lo que pienso, digo, siento y hago conforman la base sobre la que se construye la integridad personal. Defendí con acciones lo que escribí por años. No dudé en dejar mi comodidad personal ni mis entradas económicas para servir a la comunidad y eso me alegra más allá de lo que cualquiera pueda imaginar. Mucha gente vive quejándose, insultando, atacando y no se suman a la solución del problema que critican.

Ahora, con más de cuarenta años de vida artística… ¿cuáles son los retos que enfrentas?

El reto más importante es el de mantener la salud. Lo de la edad, eso es relativo. Mientras más edad tengo más entiendo las cosas, mejor me adapto. ¿Pero de qué vale sobrevivir si no logras trasladar esa vida a un movimiento, a un efecto que produzca algo positivo? Lo demás es entender que las oportunidades, cuando te haces viejo, las tienes que crear tú mismo. No esperaré a que las traigan, trataré de crear mi propio plan para contingencias y así no depender de terceros, en lo posible. Por ejemplo, quiero tener un club en Panamá, para no depender de que alguien me contrate como músico.

¿Piensas en el retiro?

Nunca he dicho que me retiro del espectáculo. Dije que me retiro de las giras. Voy a continuar haciendo música, grabando, filmando, produciendo, escribiendo y viajando con la banda a los sitios que aún no he visitado. Ahora mismo acabo de grabar un tema rock con el grupo Making Movies, de Kansas; estoy trabajando en un álbum de boleros con el grupo Editus de Costa Rica; tengo un disco pop, grabado y listo, con Boca Livre, de Brasil. Estoy terminando un álbum, con temas pop, rock, reggae, latin-jazz, con un grupo nuevo y con Luis Enrique Becerra, de Panamá, tecladista del grupo de Roberto Delgado.

Estoy haciendo un álbum de jazz standards con Gazu, un excelente músico boricua; estoy grabando la segunda parte de Big band salsa, con Roberto Delgado; sigo como actor en la quinta temporada del programa de televisión «Fear the Walking Dead». Ocupación ya tengo para los próximos dos años, al menos. Así que pienso continuar como músico y actor mientras pueda funcionar con la calidad a la que acostumbro. El día que sienta o escuche que la voz ya no está en orden digo gracias y adiós.

Alexis Lorenzo

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