35 años de “Soplando”: El disco que inició el camino musical de Juan Luis Guerra y 4-40

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A orillas del Río Ozama en la margen oriental, una mañana a mediados de la década 80 y producto del aburrimiento de un niño, la historia de cómo este conoció la música de un artista que luego ocuparía titulares a nivel mundial, comenzó haciendo zapping en un viejo televisor a blanco y negro. La manija del artefacto se detuvo en el canal 2 en la banda VHF, y allí en el programa ‘Sección 2’ de Teleantillas, observaba como un hombre alto y con tupido bigote sostenía la corbata de otro más bajo simulando tocar un piano, que dicho sea de paso, esa corbata tenía el diseño de un piano. Dos mujeres acompañaban a estos dos hombres, y en plena pantalla se podía notar como disfrutaban aquel performance en un programa matutino. El tema que se les veía alegremente interpretar se titulaba ‘Sambomba’. Así conocí a un grupo llamado 4-40.

Rememoro este episodio porque esa fue la primera vez que escuchaba hablar de alguien llamado Juan Luis Guerra. Días después volvería a ver al grupo en El Show del Mediodía. Era lógico, el grupo se encontraba promocionando su primer disco, del que años después supe que se titulaba ‘Soplando’. Si bien a manera popular este álbum no provocó el ruido esperado, logró que ciertas esferas del arte popular fijaran la vista en este proyecto tiempo después.

Pero para contar la historia del disco debut de 4-40, hay que retroceder algunos años atrás. Para ser breves: un joven Juan Luis Guerra venía frecuentando ciertos círculos de músicos que se movían en las aguas del jazz, el rock e incluso la llamada canción de autor. Proyectos como Madora con marcada tendencia al folk, o más experimentales como Rock, Jazz and Company con Dante Cucurullo al frente, sirvieron para ir moldeando o más bien apuntar hacia otras ideas de hacer música.

Es cuando llega la oportunidad de ir a estudiar al Berklee College of Music. A su regreso ganaría una edición del Festival Dominicano de la Canción con la pieza ‘Fotopoema’, en la voz de su futura compañera de proyecto Maridalia Hernández. Hasta ahí 4-40 solo era una referencia para afinar instrumentos.

AudioLab y la génesis de Soplando.
El mercado de las grabaciones en Santo Domingo entró en auge con el merengue como punta de lanza a nivel musical en el inicio de los llamados ‘Años Dorados’. La publicidad también gozaba de buenos síntomas con miras a crecer en todos los aspectos. Pero a nivel de grabación de spots publicitarios, se estaba abriendo un nueva brecha. Es ahí cuando nace AudioLab como un proyecto de varios socios, entre ellos Eric Ramos, Moisés Abkarian, José Amable Frómeta, Ramón Blandino y Vicente Rosa. Inicialmente y como carta de presentación, este estudio había realizado la banda sonora de un documental titulado ‘Juan Canela’ sobre el Pico Duarte, con música de Luis Días. Por lo demás solo se limitaban a realizar grabaciones para comerciales y a alguna que otra grabación dentro del naciente movimiento de rock dominicano y algo de jazz.

De su lado, Kin Sánchez venía de organizar actividades que involucraban la música, y es cuando llega a formar parte del equipo de trabajo del estudio como relacionista.

Al respecto, Kin nos cuenta cómo surge esta idea de grabar un disco de merengue: «Al ser AudioLab un estudio que se le tenía como un lugar limitado para grabar material de corte popular, surge entre los socios la idea de grabar algo que atrajera proyectos que quisieran registrar su música, sobre todo merengue. Es cuando llegan nuevos equipos y como prueba se convoca a Luis Días, grabando el tema ‘El carrito gris’. Por otro lado se le deja el estudio a Juan Luis Guerra para que grabe un tema en cuestión. Pero lo que nos interesaba era que el público que tenía criterio como un arreglista, un publicista, un productor o director de orquesta, pudiera decir que nuestras instalaciones tenía calidad suficiente como para grabar merengue. Como la música de Luis Días era para rockeros y gente de amplio horizonte musical, pero con una letra más adentrada a la realidad social del momento, se decide grabar con Juan Luis quien estaba enfocado hacia un público interesado en disfrutar de un merengue más depurado y cercano a trabajos como los de Luis Alberti, Orquesta San José, no solo a nivel de letra sino de estructura musical. Es por ello que se decide grabar con este nuevo proyecto y orientado hacia el merengue».

A pesar de que AudioLab no era un sello disquero pero querían entrar en la competencia del mercado, se conforma un acuerdo y se funda EMA Records (EMA serían las siglas de Esteban Moisés Abkarian, padre de Moisés). Dicho acuerdo establecía que la producción estaría a cargo del nuevo sello, pero las horas de estudio no se contabilizarían. A fin de cuentas todos serían socios del sello bajo la premisa de obtener beneficios con las ventas posteriores del disco a la salida. Todo quedaría como un acuerdo tácito y con una compañía constituida legalmente.

Selección de canciones y sesiones de grabación.
‘Soplando’ se grabó bajo un ambiente relajado y distendido, aunque con algunos contratiempos propios de un proyecto novel. Mucho se habla de que este disco es la tésis de Juan Luis para Berklee, pero lo cierto es que la selección de los 8 temas que conforman la producción fueron escogidos por el artista en una tienda de discos en la entonces popular Plaza Criolla, revisando LPs y aceptando sugerencias de cercanos. Se grabaron 8 temas porque el presupuesto era precario y había que agilizar el proceso.

Lo cierto es que la grabación del álbum sirvió para probar completamente los equipos de AudioLab, y de paso fue una especie de ‘echavaineo’ ya que la competencia (los estudios EMCA), decía que estos no podían grabar merengue y que solo servían para rock, jazz y jingles.

El listado de canciones quedó conformado por temas tradicionales locales como ‘Feliciana’ (con un intro y final basado en el clásico standard británico ‘A nightingale sang in Berkeley square’), ‘Juana Mecho’, y ‘Loreta’; el cover ‘Sambomba’ original del Grupo 4+1 y autoría de Manuel Tejada; la samba ‘Jardinera’ pero adaptada a merengue desde los años 50; ‘La calle gris’, una versión en castellano de ‘On dolphin green street’ con George Shearing Quartet cantanto Nancy Wilson; ‘Carnaval’ (conocida también como ‘Antifaz’) de Manuel Troncoso; y finalmente el único tema original de Juan Luis en su debut, en honor a uno de los grandes saxofonistas dominicanos y a quien Juan Luis admiraba, Tavito Vásquez: ‘Soplando’.la versión de ‘La calle gris’ está basada en el tema .

Sonoramente este disco fue acusado de ser demasiado brasileño con una alta influencia de luminarias como Airto Moreira y Flora Purim. Pero lo que sí destaca ante todo es la influencia de The Manhattan Transfer, y The Beatles en menor escala. Aunque para la promoción del grupo se usó el ardid publicitario de que los 4-40 eran una especie de nuevo cuarteto Los Solmeños.

Anécdota de Tavito Vásquez
Caminando vestido de frac bajo un calor abrasador, con su saxofón a cuesta, el virtuoso saxofonista Tavito Vásquez fue abordado por unos músicos quienes le preguntaron que si iba para alguna fiesta a tocar tan elegantemente vestido. El músico santiaguero dijo que no, que se dirigía a un estudio de grabación lo cual extrañó a sus colegas. La respuesta de Tavito fue la siguiente: «Lo que pasa es que voy a grabar un tema que me han compuesto y dedicado, y lo menos que puedo hacer por semejante honor es ir vestido de frac como agradecimiento». Ese tema era ‘Soplando’, el mismo que que daría título al primer larga duración de los hoy mundialmente conocidos 4-40, con Juan Luis Guerra.

Promoción y crítica.
La presentación de este disco tuvo varias puestas en escena. La primera de ellas fue un estreno previo con un especial para el programa De Noche conducido por Yaqui Núñez del Risco y Freddy Beras Goico en el canal 9 de Color Visión; luego se presentaría a los medios en Casa de Teatro y finalmente se realizó una presentación al público en los jardines del Teatro Nacional en la Plaza de la Cultura. Destaca el especial para televisión que realizara Freddy Ginebra con el grupo, donde simulaban que recogían a cada miembro desde sus hogares, y al final aparecían interpretando todos los temas del disco en Altos de Chavón. De igual forma, al contar con pocos recursos para promocionarse a nivel radial, la estación Radio Visión fue la primera emisora en colocar música de 4-40 sin pagar payola.

El trabajo musical del disco atrajo la atención gracias a Maridalia Hernández quien era la estrella del cuarteto, y a quien se vendía como figura del proyecto por ser ya una artista reconocida dentro del canto. A pesar de ello muchos elogiaron la parte armónica pero argumentaron que el proyecto carecía de potencial comercial por ser algo muy de élite. La crítica generalizada es que ese producto era solo para audiofilos. De igual forma el grupo hizo una gira de presentaciones por varios puntos de la ciudad.

Reedición de Soplando
6 años después de su lanzamiento, los derechos de distribución de este disco fueron adquiridos por la disquera Warner Bros. Records bajo la subsidiaria WEA Latina en Venezuela y Colombia, y apareció bajo el título ‘El Original 4.40’ (aunque en 1986 se editaría bajo el sello Evesol en Venezuela con su título y caratula original). De igual forma, en 1991 estos derechos harían efectiva la distribución del disco para el resto del mundo en vista del auge que había tomado el grupo con el disco ‘Bachata Rosa’. Esta nueva edición en formato LP, Cassette y Disco Compacto contó con un nuevo diseño de portada. Se trata de una ilustración a partir de la obra ‘Sugar cane’ del artista Danilo Azevedo. A esta edición empezó a llamársela popularmente como la caratula roja.

FICHA

Músicos.

Junto a las voces armonizadas al unísono de Juan Luís Guerra, Maridalia Hernández, Mariela Mercado y Roger Zayas, este disco contó con músicos de primera y que a la fecha sería un lujo reunir a figuras como Wellington Valenzuela (batería), Guarionex Aquino (percusión), Catarey (tambora), Tavito Vásquez (saxo alto), Crispín Fernández (flautas y saxo alto), Guillo Carías (trompeta), Manuel Tejada (teclados), y otros músicos de la época que destacaron por su disciplina y entrega.

Manuel Betances

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