¿Está lejos “el fin” de la televisión?

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Las predicciones apocalípticas que presagian el final de la televisión tradicional, entre otras causas por la penetración de plataformas como Netflix, Clarovideo o Amazon, están lejos de hacerse realidad, por lo menos en Colombia.

Al contrario, en los últimos diez años, el consumo de contenidos ha aumentado, según las cifras entregadas por el estudio El Rol de los servicios OTT en el sector de las comunicaciones, realizado entre el 22 de octubre y el 28 de noviembre de 2018 por Ericsson.

Según este análisis, en 2008 un colombiano dedicaba aproximadamente el 10 % de su tiempo a ver contenidos audiovisuales (ya fuera en tv o internet, si bien no existían los streaming), de acuerdo con la Gran Encuesta de la Televisión en Colombia, contratada en ese entonces por la extinta Comisión nacional de Televisión (Antv), mientras que para 2018 la cifra fue del 34 %, mejor dicho, pasó de tres horas a ocho de visualización en las plataformas disponibles. Es decir, aumentó, si bien no hay un análisis individual entre lo viejo y lo nuevo para ver el incremento de cada sector, porque se midió todo junto. Esto no permite determinar cuál jalonó al otro.

Con base en este informe, Carlos Lugo, presidente de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC), anota que se mantiene la tendencia de consumo audiovisual televisivo lineal en el país (la tradicional) y que esta no ha perdido terreno frente a las opciones y alternativas que han aparecido.

Lo que vine

Frente a este panorama tan optimista, Verónica Heredia, docente e investigadora de la Facultad de Comunicación- Programa de Comunicación y Lenguajes Audiovisuales, de la Universidad de Medellín, señala que las formas de consumo están cambiando radicalmente y que aunque el concepto de tv no va a desaparecer, sí va a mutar y a adaptarse. “La crisis que viven los modelos tradicionales, más que poner un punto final, abre una nueva etapa, quizás la más prolífica de todos los tiempos”.

Ahora son los usuarios quienes tienen el control y la libertad para programar y visualizar los contenidos, una tendencia que nació hace unos cinco años cuando propuestas como Netflix, Clarovideo o Amazon (conocidas como Over-The-Top -OTT) modificaron los hábitos de consumo de entretenimiento.

La propuesta de siempre, en la que había que esperar a que fueran las ocho de la noche para ver la telenovela de turno, tiende a desaparecer.

Entre los cambios que tendrá está que el concepto de prime time (horario de máxima audiencia) no estará más y se comenzará a hablar es de mine prime (tiempo propio),al igual que predominará el término contenidos sobre programas.

La docente Heredia habla de tres modelos actuales: abierta (tradicional), temática (por suscripción o cable) y convergente (con internet), que en su concepto van a seguir funcionando de manera paralela por unos años más, hasta que llegará una mutación inevitable.

Las transformaciones más severas se sentirán en especial en las señales abiertas y en las temáticas. La investigadora comenta sobre la de suscripción que todavía tiene un nicho grande, en especial por el empaquetamiento de servicios que ofertan, ya que además venden telefonía e internet, el conocido Triple Play.

Se necesitan entre sí

En el artículo Las plataformas OTT y el futuro de la televisión, Verónica Heredia concluye que los tres modelos se necesitan seretroalimentan.

“El contenido se convierte en el elemento diferenciador entre una plataforma y otra, en el decisivo para competir. Y en ese renglón, la apuesta por contenidos originales también se ha convertido en la creativa para captar nuevas audiencias”.

El estudio señala que aunque algunos pronostican el fin de la televisión, lo que se está evidenciando es una reconfiguración de los modelos tradicionales, para dar paso a uno nuevo: el convergente con internet, que se materializa en las plataformas que ofrecen servicios de OTT TV.

Sobre el mismo tema apunta el estudio ConsumerLab TV & Media 2015 de Ericsson en el que se habla que la TV temática seguirá vigente gracias a los contenidos premium, como actualmente sucede con Game Of Thrones, de HBO, o con las transmisiones en vivo, en especial de deportes como fútbol, con la Champions o el Mundial.

Claro está que redes sociales como Facebook ya entraron a competir en este mercado, con la transmisión de la Copa Libertadores.

Crecimiento

Según cifras del estudio El Rol de los servicios OTT en el sector de las comunicaciones, presentado por Carlos Lugo, presidente de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC), el 97 % de los hogares colombianos posee un televisor, el 72 % un servicio de televisión por suscripción, el 13 % consume los contenidos por señal análoga de aire y un 12 % lo hace mediante Televisión Digital Terrestre TDT.

En el caso del tiempo que dedican los televidentes semanalmente al consumo lineal se encuentra que, en promedio, el 83 % consume contenidos los siete días de la semana, en un rango que oscila entre los 30 minutos y las 3 horas, dependiendo de las características sociodemográficas del público que sea analizado.

Respecto a las plataformas OTT, el informe presentado por la Comisión de Regulación de Comunicaciones encontró que el 17 % de los hogares utiliza una plataforma OTT de video paga (SVOD), siendo Netflix la principal suscrita, con el 15 % de los hogares. Respecto a las plataformas gratuitas, el 42 % utiliza de forma frecuente YouTube.

Para Carlos Lugo, de la CRC, es posible afirmar que aproximadamente el 50 % de los hogares del país para 2020 estarán consumiendo contenido audiovisual bajo demanda en plataformas digitales.

De acuerdo con este informe, en Latinoamérica el crecimiento del consumo audiovisual de las plataformas OTT ha generado un mercado autónomo y no ha ido en detrimento del consumo televisivo.

Los cambios

Para Gabriel Levy, de la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), es posible afirmar que, en Colombia al igual que como ocurre en el resto de los países de América Latina, las plataformas OTT de video han fortalecido la industria audiovisual al promover un mayor consumo de contenidos por parte de los ciudadanos.

Anota que es un error afirmar que la tradicional está en crisis, que va a desaparecer en los próximos años, o que está siendo remplazada por el audiovisual conectado. Por el contrario, anota, se puede afirmar que, el final de esta década será el mejor momento en la historia de la convencional, no solo como el medio con mayor apreciación por los ciudadanos y el de mayor penetración, sino también como el más consumido en el contexto de una “industria audiovisual vigorosa, en franco crecimiento y que aporta importantes recursos a las economías regionales”.

En ese sentido, la profesora Verónica Heredia opina que los modelos precedentes no desaparecerán en el mercado, aunque deberán diseñar estrategias más contundentes para mantener fiel a las audiencias. Para la docente, la combinación de sistemas tradicionales y OTT se posiciona como una opción, pero implica, en muchas casos, costos extras para el usuario.

Lo que sí preocupa a los expertos es que el mercado de la pauta publicitaria no ha crecido de la misma forma en que lo hace el consumo audiovisual, especialmente porque ante el aumento de la oferta de opciones, la torta publicitaria pasó a redistribuirse, lo que implica que todos lo competidores del mercado deben repartirse los anunciantes.

De igual manera cambió la forma de pautar, ya no solo es con comerciales, sino que aparecieron los patrocinios y los banners (pieza publicitaria gráfica dentro de una página web).

Durante el VII Congreso Internacional de Mercadeo y Publicidad Digital en 2018, se reveló que la inversión total en medios digitales fue de 600.330 millones de pesos, creció un 33 % y alcanzó una participación del 22 % en la torta publicitaria. De este modo, pasó a ocupar el segundo lugar en la recepción de publicidad después de la televisión nacional, superando la de la radio.

Un punto que puede debilitar el poder de la TV tradicional es que cada vez los jóvenes consultan menos la pantalla chica, así resalta la firma de mercadeo de EE. UU Pew Research al señalar que únicamente el 27 % de los jóvenes estadounidenses ven la tele para informarse, mientras que el 50 % que recurre a la red.

Más que una amenaza, las plataformas se han convertido en una oportunidad para que la televisión tradicional cambie, en una opción en la que los contenidos seguirán predominando .

JAIME HORACIO ARANGO D

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